Se realiza a través de la aplicación de una luz de alta energía la cual actúa sobre las zonas de la piel donde crece el vello sin afectar a las delicadas estructuras adyacentes. Esta luz es primero absorbida por la melanina (pigmento oscuro) cercana a las células matriciales del folículo piloso. Cuando esto ocurre, se genera calor provocando la destrucción de dichas células que son las que aseguran la vitalidad y crecimiento del vello. Es por esto que el vello no vuelve a crecer. Las sesiones son mensuales y se puede continuar con las actividades normalmente. [+info]
